Fecha
2026
Lugar
Rákosrendező (Budapest)
País
Hungría
Autoría
MCXVI Kft., Czirják Szabó Kft., StudioVlayStreeruwitz ZT-GmbH, 4D Tájépítész Iroda Kft., LANDLAB laboratorio de paisajes SLP, con.sens verkehrsplanung zt gmbh y Mobil City Bt.
Equipo
Luis García, Konstantina Pagkalou, Sara Heredia
Promotor
Centro de Gestión de Activos de la Capital de Budapest
Alcance
Rákosrendező Masterplan – Urban and Public Space Design Competition · Mención de Honor
Superficie
244 ha

El concurso internacional Rákosrendező Masterplan – Urban and Public Space Design Competition plantea la transformación de uno de los mayores ámbitos de desarrollo urbano de Budapest. El área, una extensa antigua zona ferroviaria en desuso, abarca más de 200 hectáreas, de las cuales 86 han sido recientemente adquiridas por el Ayuntamiento y su empresa pública BKM. Este enclave representa una oportunidad estratégica para redefinir un nuevo modelo de ciudad basado en la sostenibilidad, la proximidad y la calidad del espacio público, incorporando amplias redes verdes e infraestructuras ecológicas innovadoras. El concurso tiene como objetivo impulsar un distrito sostenible, inclusivo y resiliente, capaz de dar respuesta a retos contemporáneos como la crisis climática, la vivienda y la movilidad.

La propuesta en la que participa LANDLAB ha sido desarrollada junto a un equipo multidisciplinar formado por MCXVI Kft., Czirják Szabó Kft., StudioVlayStreeruwitz ZT-GmbH, 4D Tájépítész Iroda Kft., con.sens verkehrsplanung zt gmbh y Mobil City Bt., consolidando una colaboración internacional que integra urbanismo, arquitectura, paisaje e ingeniería.

La propuesta se articula en torno a una idea central: “The Green Valley – More than a Park”. El corazón del proyecto es un valle verde concebido como un paisaje público único que, por su escala, diversidad de hábitats y conexión con la red de corredores verdes de Budapest, trasciende la noción tradicional de parque. En él, las antiguas vías ferroviarias se integran como un río que estructura el paisaje.

Lejos de extender de forma convencional la ciudad sobre el territorio, la propuesta plantea un borde urbano poroso que protege y potencia el paisaje existente. Este límite actúa como un umbral activo entre ciudad y naturaleza, enmarcando el gran valle verde y reforzando la continuidad ecológica a escala metropolitana.

El proyecto explora la relación entre densidad y porosidad, proponiendo una configuración urbana que permite alcanzar una alta densidad edificatoria sin renunciar a una fuerte conexión con el paisaje. Esta estrategia se traduce en lo que el equipo denomina el “Landscape Coup – 200% Landscape”, donde la concentración edificatoria en el borde permite duplicar la superficie de espacio verde, consolidando un gran valle integrado en la infraestructura verde de la ciudad.

La propuesta también redefine la movilidad mediante el “Mobility Coup – 2 Streets Manage Everything”, un sistema que elimina el tráfico de paso en el interior del ámbito. Dos ejes principales —Tatai Boulevard y la nueva calle Szomszéd— concentran todo el tráfico motorizado, liberando el resto del espacio para una movilidad más sostenible y de proximidad.

El trazado sinuoso del borde urbano multiplica la relación con el parque, generando más de seis kilómetros de fachada directa al paisaje, lo que el proyecto describe como “200% First Row Pleasures”. Esta condición se amplifica gracias a la porosidad del tejido urbano, que permite extender las vistas hacia el valle incluso desde las edificaciones situadas en segunda línea.

Finalmente, la combinación de diversas tipologías edificatorias, alturas variables y su interacción con el espacio público, junto con una red activa de recorridos peatonales y ciclistas, construye una experiencia dinámica del paisaje. Bajo el concepto de “Parkview for All”, el proyecto propone una coreografía en constante cambio entre el usuario y el entorno natural.

El jurado ha destacado especialmente la aproximación paisajística de la propuesta, reconociendo su capacidad para articular el desarrollo urbano desde una estructura verde y azul integrada, capaz de equilibrar naturaleza y ciudad y de responder a los desafíos ambientales del siglo XXI. Este reconocimiento refuerza la trayectoria de LANDLAB en el ámbito del diseño del paisaje y la planificación territorial, consolidando su compromiso con proyectos que sitúan la resiliencia climática, la regeneración ecológica y la calidad del espacio público en el centro de la práctica.