TIMELAND. LA+ IMAGINATION, Competición Global de Ideas de Diseño

Data: 2017
Jurado: Richard Weller (presidente del jurado), James Corner (arquitecto de paisaje), Marion Weiss (arquitecta), Matthew Gandy (geógrafo), Javier Arpa (urbanista), Mark Kingwell (filosofo).
Equipo: Miriam García, Manuel Esteban, Angelo Stenek.

 

Nuestra isla no tiene longitud o latitud concretas: ha tenido muchas. Ha sido vista sobre los sumergidos campos de arroz cerca de El Cairo y de los excelentes jardines de tomates de Vancouver, se encuentra a la deriva cruzando los cementerios de barcos de Bangladesh y las islas de deshechos tecnológicos frente a Lagos. Esta isla ha visitado todos estos lugares y muchos más, y también ha sido otras tantas islas.

Es un lugar donde todo puede suceder, donde lo invisible se aparece. La mayor parte del tiempo, el lenguaje de la vida escapa a los sentidos humanos, nos dimos cuenta de ello cuando ésta se manifiesta a través de ritmos o figuras. Ésta es la razón por la cual el teatro fue inventado en la Antigua Grecia, donde el paisaje fue concebido como un proceso de la vida en la tierra, celebrada por Dionisio y sus seguidores, y el teatro fue el lugar donde los ciudadanos podían experimentar dicho paisaje. Por ello, nuestra isla es un tipo de teatro. 

Su superficie nos permite construir paisajes inesperados entretejiendo travesías. Todo empieza a cambiar cuando navegamos desde el frío  hacia latitudes templadas, desde las áreas torrenciales hacia aquellas bañadas por cálidos vientos. La representación de la vida aparece y al mismo tiempo, la matriz ecológica absorbe, transforma e intercambia información con los cambiantes ecosistemas que la isla visita. Esto es por lo que la gente viene a verla cuando nuestra isla se aproxima a una nueva costa. Para quedarse, unirse y ver cómo los paisajes germinan, evolucionan y mutan inmediatamente. El brillo de los personajes visibles se mantiene solo en la escena que los personajes invisibles hacen posible. No estaban acostumbrados a ello, ahora lo están.